lunes, 16 de junio de 2014

Trastorno de pánico


El trastorno de pánico es un trastorno de ansiedad. La persona que padece de trastorno de pánico, sufre constantemente de ataques o crisis de pánico, estos consisten en la aparición brusca de un miedo intenso. Es tan fuerte que la persona lo asocia a la sensación de muerte o a que algo muy grave le va a pasar.
Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar y sin previo aviso. Al menos en las primeras etapas del trastorno, no hay ningún desencadenante que comience el ataque. Es común en una persona que tiene trastorno de pánico tenga un miedo constante de otra crisis y evite los lugares en los que sufrió un ataque anteriormente. En algunos casos, el miedo llega a tal punto, que domina la vida de las personas, muchas veces la persona decide dejar de trabajar, tiene miedo de subirse a un ascensor o ir al supermercado e incluso de salir de su casa. El trastorno de pánico es dos veces más común en las mujeres que en los hombres. Los síntomas por lo general comienzan antes de los 25 años de edad, pero pueden ocurrir hacia los 35 años. Aunque el trastorno de pánico se puede presentar en niños, no suele diagnosticarse hasta que son mayores. Algunas veces este trastorno aparece cuando una persona se encuentra sometida a mucho estrés.


Causas:

La causa se desconoce. Aunque los genes pueden jugar un papel importante entre padecer o no este trastorno. Por ejemplo, si un gemelo idéntico presenta este trastorno, el otro gemelo también presentará la afección en el 40% de las veces. Sin embargo, el trastorno de pánico a menudo ocurre cuando no hay ningún antecedente familiar.
Síntomas:

Una crisis o ataque de pánico comienza de repente y con mucha frecuencia alcanza su punto máximo al cabo de 10 a 20 minutos. Algunos síntomas pueden continuar durante una hora o más. Un ataque de pánico se puede confundir con uno cardíaco.Los ataques de pánico pueden incluir ansiedad respecto a estar en una situación donde un escape pueda ser difícil (como estar en una multitud o viajando en un auto o autobús).Una persona con trastorno de pánico a menudo vive con miedo de otro ataque y puede sentir temor de estar sola o lejos de la ayuda médica.Las personas con trastorno de pánico tienen por lo menos cuatro de los siguientes síntomas durante un ataque:
  • Molestia o dolor torácico.
  • Mareo o desmayo.
  • Miedo a morir.
  • Miedo a perder el control.
  • Sensación de asfixia.
  • Sentimientos de separación.
  • Sentimientos de irrealidad.
  • Náuseas y malestar estomacal.
  • Entumecimiento u hormigueo en manos, pies o cara.
  • Taquicardia.
  • Sensación de dificultad para respirar o sofocación.
  • Sudoración.
  • Temblor o estremecimiento.
Los ataques de pánico pueden cambiar el comportamiento y desempeño en el hogar, el trabajo o la escuela. Las personas con este trastorno a menudo sienten preocupación acerca de los efectos de sus ataques de pánico.Las personas con trastorno de pánico pueden tener síntomas de:
  • Alcoholismo.
  • Depresión.
  • Drogadicción.     

Pruebas y exámenes:

Muchas personas con trastorno de pánico acuden primero a buscar tratamiento en la sala de urgencias, porque el ataque de pánico se siente como un ataque cardíaco.El médico llevará a cabo un examen físico, incluyendo una evaluación psiquiátrica.Se harán exámenes de sangre. Se deben descartar otros trastornos médicos antes de poder diagnosticar un trastorno de pánico. También se deben considerar los trastornos relacionados con la drogadicción,  dado que los síntomas pueden simular ataques de pánico.

Tratamiento:

El objetivo de la terapia es ayudarlo a desempeñarse bien durante la vida diaria. Una combinación de terapia cognitiva conductista (TCC) y medicamentos funciona mejor.Los antidepresivos llamados ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina) son los medicamentos más comúnmente recetados para el trastorno de pánico.La terapia cognitiva conductual le ayuda a entender al usuario sus comportamientos y cómo cambiarlos. Esta persona debe tener de 10 a 20 consultas durante muchas semanas. Durante la terapia, la persona aprenderá cómo:
  • Entender y controlar puntos de vista distorsionados de estresantes en la vida.
  • Reconocer y reemplazar los pensamientos que causan pánico y disminuir la sensación de indefensión.
  • Manejar el estrés y relajarse cuando se presenten los síntomas.
  • Imaginar las cosas que causan la ansiedad, comenzando con la menos temida. Practicar en una situación de la vida real para ayudarle a superar sus miedos.
Lo siguiente también puede ayudar a reducir el número o la gravedad de los ataques de pánico:
  • Comer a horas regulares.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Dormir lo suficiente.
  • Disminuir o evitar la cafeína, determinados medicamentos para los resfriados y los estimulantes.

Expectativas del tratamiento:

Los trastornos de pánico pueden ser duraderos y difíciles de tratar. Es posible que algunas personas con este trastorno no se curen con tratamiento; sin embargo, la mayoría mejora con una combinación de medicamentos y terapia conductista.



http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000924.htm
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/panicdisorder.html
http://redsalud.uc.cl/ucchristus/MS/RevistaSaludUC/Mentesana/crisis_de_panico.act

miércoles, 11 de junio de 2014

Depresión de invierno

      
La depresión de invierno o Trastorno Afectivo Estacional (TAE) es un tipo de depresión, el cual consiste en cambios de humor graves durante el invierno, cuando hay menos luz solar. Las personas que viven en lugares con largas noches de invierno están en mayor riesgo de sufrir este trastorno. Una forma menos común del trastorno implica depresión durante los meses de verano.
El trastorno puede comenzar durante los años de la adolescencia o principios de la adultez. Como cualquier otra forma de depresión, ocurre con más frecuencia en las mujeres que en los hombres.
No todas las personas que sufren de TAE tienen los mismos síntomas, los cuales generalmente se intensifican de manera lenta a finales del otoño y en los meses de invierno. 

Causas:
Las causas del TAE no son completamente claras. Entre algunos de los factores que pueden estar relacionados, se incluyen los siguientes:
  •     Menor cantidad de luz solar: esto afecta los relojes internos, lo que produce un reajuste de las hormonas y de las sustancias químicas del cerebro.
  •   Aumento en la producción de melatonina, que puede provocar síntomas de depresión. Se producen mayores cantidades de esta hormona en la oscuridad.
  •      Niveles bajos de serotonina: la serotonina es una sustancia química del cerebro que se asocia con el bienestar. Es posible que las personas que padecen TAE no tengan suficiente serotonina en el cerebro.



Síntomas:
  • Desesperanza.
  • Aumento del apetito con aumento de peso (la pérdida de peso es más común con otras formas de depresión).
  • Aumento del sueño (el poco sueño es más común con otras formas de depresión).
  • Menos energía y capacidad para concentrarse.
  • Pérdida de interés en el trabajo y otras actividades.
  •  Movimientos lentos.
  • Aislamiento social.
  • Tristeza e irritabilidad.
El trastorno afectivo estacional algunas veces se puede convertir en una depresión prolongada. También es posible que se presente el trastorno bipolar o pensamientos de suicidio.

Diagnóstico:
El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Se le realizará una exploración física y un examen psicológico.
Sólo se diagnosticará TAE si tiene algunos de los síntomas mencionados anteriormente y:
  •     Sus síntomas han ocurrido anualmente por al menos los últimos dos años.
  •     Ha encontrado alivio completo de sus síntomas durante los meses del verano.



Tratamiento:
Como con otros tipos de depresión, los antidepresivos y la psicoterapia pueden ser efectivos.
Además el trastorno afectivo estacional puede ser tratado efectivamente con terapia con luz (fototerapia). Pero casi la mitad de las personas con TAE no responde solamente a la terapia con luz. Los antidepresivos y psicoterapia pueden reducir los síntomas de TAE, ya sean solos o en combinación con fototerapia.
Para controlar sus síntomas en casa:
  • Duerma lo suficiente.
  • Consuma una dieta saludable.
  • Tome los medicamentos de la manera correcta y aprenda a manejar los efectos secundarios.
  • Aprenda a estar atento a los signos preliminares del empeoramiento de su depresión. Tenga un plan si esta en verdad empeora.
  • Trate de hacer ejercicio con mayor frecuencia. Busque actividades que lo hagan feliz.
  • Practique buenos hábitos de sueño.
  • Evite el alcohol y las drogas ilícitas, ya que pueden empeorar la depresión con el tiempo. También pueden afectar su juicio respecto al suicidio.
Cuando esté luchando con la depresión, hable acerca de cómo se está sintiendo con alguien de confianza. Trate de estar entorno a personas que sean cariñosas y positivas. Ofrézcase como voluntario o involúcrese en actividades de grupo.
Fototerapia:
La fototerapia proporciona un tipo de luz especial que imita la luz del sol para hacer que el cuerpo crea que es verano.
  •     Empiece el tratamiento durante el otoño o comienzos del invierno, antes del inicio de los síntomas del trastorno afectivo estacional.
  •     Siga las instrucciones de los médicos respecto a cómo usar la fototerapia. Una práctica común es sentarse a unos 60 cm de distancia del negatoscopio durante unos 30 minutos cada día. Esto se realiza normalmente bien temprano en la mañana para imitar el amanecer.
  •     Mantenga los ojos abiertos, pero no mire directamente a la fuente de luz.
Los síntomas de la depresión deben mejorar al cabo de 3 a 4 semanas si la fototerapia es efectiva.

Los efectos secundarios de la fototerapia abarcan:
  • Dolor de cabeza y fatiga ocular
  • Manía, con menor frecuencia
Las personas que toman medicamentos que los hacen más sensibles a la luz, como ciertos fármacos para la psoriasis, antibióticos o antipsicóticos, deben evitar la fototerapia.
Se recomienda un chequeo con el oftalmólogo antes de iniciar el tratamiento.
Sin tratamiento, los síntomas suelen mejorar espontáneamente con el cambio de estaciones. Sin embargo, los síntomas pueden mejorar más rápidamente con el tratamiento.


Bibliografía:
http://www.med.nyu.edu/content?ChunkIID=103501

martes, 10 de junio de 2014

Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).



El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una clase de trastorno de ansiedad. 

Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) tienen pensamientos persistentes y perturbadores y usan rituales para controlar la ansiedad producida por estos pensamientos. Cuando no se trata el TOC puede terminar dominando la vida de las personas.

Por ejemplo, si las personas están obsesionadas con los gérmenes o la suciedad, pueden desarrollar una compulsión de lavarse las manos una y otra vez. Si desarrollan una obsesión con respecto a los intrusos, pueden trancar y volver a trancar las puertas muchas veces antes de irse a dormir. El temor a la vergüenza social puede causar que las personas con TOC se peinen el cabello compulsivamente frente a un espejo, en ocasiones pueden verse “atrapadas” ante el espejo y no pueden separarse del mismo. En el mejor de los casos, se produce un alivio temporal de la ansiedad generada por los pensamientos obsesivos. 
Las personas con TOC también pueden preocuparse del orden y la simetría, tener dificultad para deshacerse de cosas (las acumulan), o guardar artículos innecesarios.

Las personas sanas también pueden tener rituales, la diferencia es que las personas con TOC realizan sus rituales a pesar de que el hacerlo interfiere con su vida diaria. Aunque la mayoría de los adultos con TOC reconocen que lo que están haciendo no tiene sentido, es posible que algunos y la mayoría de los niños que lo sufran, no sean conscientes de que su comportamiento está fuera de lo común.


Síntomas: 

  • Pensamientos o imágenes repetidas, sobre cosas como, miedo a gérmenes, intrusos, a herir a alguien o ser herido, entre otras. 
  • Realización de los mismos rituales una y otra vez, tales como, abrir y cerrar puertas, o repetir los mismos pasos una y otra vez.
  • Pensamientos y comportamientos indeseados que no pueden controlar.
  • Pasar al menos una hora al día con estos pensamientos, los cuales causan angustia e interfieren con su vida cotidiana. 

Tratamiento: 

Psicoterapia con un psicólogo o psiquiatra. Un tipo de terapia de comportamiento consiste en enseñar a una persona diferentes maneras de pensar, actuar o reaccionar frente a situaciones y esto ayuda a las personas a sentirse menos ansiosas y temerosas sin tener pensamientos obsesivos o sin tener que actuar de manera compulsiva.


http://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastornos-de-ansiedad/index.shtml#pub3
http://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/cuando-pensamientos-indeseados-toman-control-trastorno-obsesivo-compulsivo/cuando-pensamientos-indeseados-toman-control-trastorno-obsesivo-compulsivo.pdf

sábado, 7 de junio de 2014

Depresión Post Parto, un problema de salud pública.

La depresión post parto es una depresión de moderada a intensa en una mujer después de que ha dado a luz y se puede presentar poco después del parto o hasta un año más tarde. La mayor parte del tiempo ocurre dentro de los primeros tres meses después del parto. Debemos recalcar que constituye un problema de salud pública por lo tanto es necesario generar herramientas de apoyo para las madres que lo padecen.
 

En la publicación anterior fueron mencionados lo síntomas de la depresión, a esto podemos agregar algunas señales que pueden ser propias de la depresión post parto como por ejemplo:
 
  • Ser incapaz de cuidar de sí misma o de su bebé.
  • Sentir temor de quedarse sola con el bebé.
  • Tener sentimientos negativos hacia el bebé o incluso pensar en hacerle daño. (Aunque estos sentimientos son aterradores, casi nunca se materializan. No obstante, usted debe comentarle al médico al respecto inmediatamente.)
  • Preocuparse intensamente por el bebé o tener poco interés en él.
La causa exacta de la depresión post parto se desconoce. Los cambios en los niveles hormonales durante y después del embarazo pueden afectar el estado de ánimo de la mujer. Muchos factores distintos a los hormonales también pueden afectar el estado de ánimo durante este período como:
  • Cambios en el cuerpo a raíz del embarazo y el parto.
  • Cambios en las relaciones laborales y sociales.
  • Tener menos tiempo y libertad para sí misma.
  • Falta de sueño.
  • Preocupaciones acerca de su capacidad para ser una buena madre.
Existe una mayor probabilidad de experimentar post parto si:
  • Tienes menos de 20 años.
  • Actualmente consume alcohol, alucinógenos o fuma (también ocasionan riesgos serios para la salud del bebé).
  • No planeó el embarazo o tuvo sentimientos contradictorios acerca de éste.
  • Tuvo depresión,  o un trastorno de ansiedad antes del embarazo o en un embarazo anterior.
  • Vivió un hecho estresante durante el embarazo o el parto, por ejemplo, una enfermedad, muerte o padecimiento de un ser querido, un parto difícil o de emergencia, un parto prematuro o una enfermedad o anomalía congénita en el bebé.
  • Tiene un familiar cercano que haya experimentado depresión o ansiedad.
  • Tiene una mala relación con la pareja o es soltera.
  • Tiene problemas financieros o de vivienda.
  • Tiene poco apoyo de la familia, los amigos o la pareja.

Ya expuestos los síntomas y las posibles causas es muy importante recalcar que la mayoría de las mujeres que experimentar la depresión después del parto no tiene ayuda profesional, ni de familiares o de los amigos ya que las mujeres no manifiestan sus problemas emocionales. Por lo tanto es muy importante que al momento de sus controles posteriores expresen lo que están sintiendo, esto ayudará al profesional de salud a guiarlas en un tratamiento ya sea con intervención psicológica o medicamentos como los antidepresivos, terapias de grupo, etc.
 
Recuerda que un tratamiento a tiempo puede reducir y eliminar por completo la depresión de cualquier tipo a corto plazo.
 
A continuación te dejamos un pequeño test de la revista Ser Padres que consta de 10 preguntas, esto tal vez sea de ayuda para identificar que algo está pasando pero es muy importante que solicites ayuda profesional para que sea diagnosticado de manera correcta y puedas disfrutar de la nueva vida que trajiste al mundo y de tu maternidad en forma plena.
 
 
 
 
Esperamos que esta publicación sea de ayuda para quienes la lean, cualquier sugerencia puede ser hecha en los comentarios, serán muy bien recibidas.


Bibliografía

 


viernes, 30 de mayo de 2014

Depresión, un trastorno del ánimo

Los trastornos del estado de ánimo son diferentes: Afectan a diario el estado emocional de la persona. Aproximadamente, una de cada 10 personas mayores de 18 años tiene un trastorno del estado de ánimo.
Entre la gran variedad de trastornos emocionales existentes en la sociedad, la depresión es una de las más prevalentes y que puede causar daño, no sólo a quien lo padece,  sino que también a su entorno social.
 
DEPRESIÓN:



 

La depresión es una enfermedad clínica severa que afecta al cerebro. Es más que sentirse "hundido" o "triste" por algunos días, estos sentimientos no desaparecen y pueden  persistir e interferir con su vida cotidiana. Suele comenzar entre los 15 y los 30 años y es mucho más común en las mujeres, quienes también pueden tener depresión postparto después de dar a luz.
Los síntomas pueden incluir:
  • Tristeza.
  • Pérdida de interés o placer en actividades que suele disfrutar.
  • Pérdida o aumento de peso.
  • Trastornos del sueño (dificultad para dormir o sueño excesivo).
  • Pérdida de energía.
  • Sentimientos de desvalorización.
  • Ideas de muerte o de suicidio.
  • La baja autoestima es común con la depresión, al igual que los arrebatos repentinos de ira y falta de placer en actividades que normalmente lo hacen feliz, entre ellas, la actividad sexual.
  •  
     
Entre las causas que pueden provocar depresión encontramos :
  •  Los genes (hereditaria).
  • Comportamientos aprendidos en el hogar.
  • Factores ambientales (como la falta de luz solar en el invierno).
  • Alcoholismo o drogadicción.
  • Afecciones y tratamientos médicos, como:
    • ciertos tipos de cáncer
    • dolor prolongado
    • problemas para dormir
    • medicamentos esteroides
    • baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo)
  • Situaciones o hechos estresantes en la vida, como:
    • maltrato o rechazo
    • ruptura de relaciones amorosas
    • ciertos tipos de cáncer
    • muerte de un amigo o familiar
    • divorcio (incluso el divorcio de los padres)
    • desaprobar una asignatura
    • enfermedad en la familia
    • pérdida del trabajo
    • aislamiento social (causa común de depresión en los ancianos).




Bibliografía:
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/mooddisorders.html
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/depression.html
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003213.htm

jueves, 22 de mayo de 2014

Trastornos del ánimo:

Los trastornos del ánimo son parte de los problemas de salud mental que afectan a las personas a diario, diferenciándose de cambios de humor esporádicos, que ocurren de vez en cuando. Lo normal, es que una persona tenga un ánimo mantenido en el tiempo y que cambie a veces por causas externas, pero cuando las manifestaciones de este ánimo la persona cree no poder controlarlas o se siente afligida por esto, es lo que denominamos como Trastornos del ánimo.

 Entre ellos se encuentran el Trastorno depresivo mayor, el Trastorno depresivo distímico (depresión mantenida en el tiempo) y el Trastorno bipolar, que tiene episodios de manía y depresión. Son considerados como enfermedades ya que provocan grandes problemas a nivel sistémico en la persona, no solo afectándola a nivel mental, sino que causando un déficit en lo físico y social.
                                            
                            

Estos trastornos pueden ser provocados por diversas causas, tales como la muerte de alguien cercano, los cambios de estación, el abuso de sustancias (alcohol y drogas), enfermedades (hipotiroidismo) o factores genéticos heredables. Aunque la gran mayoría, sería por una combinación de factores.

Los efectos que producen en la persona van desde lo físico a lo social. En los episodios depresivos muchas veces existe pérdida o aumento del apetito, falta de energía y cansancio, pero también puede ocurrir que en personas con diabetes o cardiopatías, estas empeoren. Además de las afecciones físicas, se encuentran las sociales, donde la persona en la mayoría de los casos se aísla o no tiene ganas ni valor de realizar actividades, percutiendo en el ámbito laboral y en sus relaciones afectivas. Cabe destacar que no solo están presentes en la depresión, sino que son parte del Trastorno Bipolar, igualmente.

                           


A su vez, los pensamientos de muerte e ideas suicidas son recurrentes en estos trastornos, siendo muestra que afectan de manera real a las personas, ya que las tasas de suicidio manifiestan que en  más del 60%  de los casos, la persona padecía uno de estos trastornos.
Respecto a los tratamientos de estas afecciones, existe una gran variedad, pues según lo requiera el individuo o dependiendo de la enfermedad, puede recibir fármacos o psicoterapia. Hacer actividad física y alimentarse de manera adecuada también ayudan a que la persona se sienta mejor. En algunos casos, como en el trastorno afectivo estacional (TAE), puede incluso recibir terapia de luz.
Por lo tanto, más que el tipo de tratamiento que la persona reciba, lo importante es que pida ayuda de manera rápida a un especialista y también a sus cercanos pues la mayoría de estos casos pueden ser aliviados cuando son diagnosticados de manera oportuna.



Bibliografía:
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/seasonalaffectivedisorder.html